Conductas y Desarrollo

Distintas casas, el mismo amor

Quizás el título de este post les haya llamado la atención y se pregunten “¿qué pasó?”. No se preocupen, mi marido y yo seguimos juntos y felices con nuestros hijos. Pero bueno, si alguna vez no fuera así, creo que está bien hablar del divorcio con naturalidad, sin miedo ni tabúes, porque aunque planifiquemos, la vida a veces sorprende, y toca ser fuertes y seguir adelante, por nuestros hijos y por nosotros.

Lo que ocurrió es que hace unos días, Leo trajo del colegio un cuento para leer en casa. Lo habían comentado en la biblioteca y quiso volver a él conmigo, justo cuando Matilde ya duerme y todo en la casa se apaga un poquito.

Se trataba de un niño que vivía en dos casas porque sus papás estaban separados. Lo más duro era que sus padres no se hablaban bien entre ellos y muchas veces lo usaban como excusa para hacerse daño… (¡ah! Todo esto estaba ejemplificado con una familia de volantines). Al principio me sentí un poco incómoda leyendo, no porque el cuento estuviera mal escrito —todo lo contrario, era hermoso y muy sensible—, sino porque no sabía si tenía las palabras justas para acompañar todo lo que podía surgir de esa lectura.

Leo tiene ocho años. Y aunque sigue jugando con legos y armando pistas de autos con su hermana, también empieza a notar cosas. A mirar a su alrededor con más claridad. A hacer preguntas complejas, o a no hacerlas, pero dejar que floten en el aire esperando que yo las pesque.

Después de leer, nos quedamos en silencio un momento. Y entonces él me dijo, como si nada:

Mi amigo Martín vive con su mamá en la semana, y los fines de semana va a la casa de su papá. Tiene una hermana chiquita allá, y yo creo que es feliz.

Me quedé mirándolo. A veces me sorprende lo natural que puede ser todo cuando no lo complicamos los adultos.

Le pregunté si le parecía raro que Martín viviera así. Me dijo que no, que cada familia es distinta, que algunas son grandes, otras más pequeñas, algunas viven juntas y otras no. Me habló de su amiga que vive con los abuelos, del compañero que tiene dos mamás, del primo que solo ve a su papá por videollamada porque trabaja en otra ciudad.

Y así, entre ejemplos, me di cuenta de que ya lo había entendido.

No con definiciones ni discursos. Lo entendió viviendo, mirando, preguntando y escuchando con atención.

A veces los adultos sentimos que hay que tener respuestas perfectas. Pero quizás lo más importante es acompañar la conversación sin miedo. Dejar que nuestras hijas e hijos nombren lo que ven, lo que sienten, lo que viven. Y recordar que no hay una sola forma de familia, pero un hilo invisible que las une a todas: el amor verdadero, ese que cuida, que escucha, que acompaña.

Porque incluso cuando una familia no vive bajo el mismo techo, cuando hay respeto y cariño, el amor siempre encuentra la forma de estar presente. 💛

Yo, Mamá 💜🌸

Pascua como excusa para conversar

Así como usamos la Navidad para hablar de generosidad. la Pascua puede ser ese momento donde las preguntas no incomodan, sino que conectan, y si en el medio hay chocolates, mejor.😉

Es la primera vez que Matilde me pregunta cómo y por qué murió Jesús, estábamos en la cocina, ella de tan solo cinco años, los cachetes manchados de témpera por un trabajo que hacía para el jardín y una gran sonrisa desdentada. La pregunta me cayó como un rayo en medio de tanta brillantina y conejitos de papel.

Yo también crecí con Pascuas llenas de chocolate y alguna misa con mis abuelos, pero nunca me habían cuestionado así, tan directo, tan de frente. Y menos una personita que recién está aprendiendo a atarse los cordones. Ahí me di cuenta de algo que me sigue acompañando: los niños no necesitan todas las respuestas, pero sí necesitan saber que pueden hacer todas las preguntas.

«¿y por qué celebramos algo tan triste entonces?» – fue su segunda pregunta luego que yo respondiera la primera, y me dejó pensando por horas. Porque claro, desde nuestra mirada adulta, muchas veces damos por sentado los símbolos, las costumbres, incluso las contradicciones. Pero en sus ojos, todo es nuevo, y nada es obvio.

Pascua, para ellos, no es solo un conejo con chocolates en una canasta, es una oportunidad para hablar —a su ritmo, desde su lógica— de cosas profundas: la pérdida, la esperanza, los cambios, la vida.

Una vez, después de esconder huevitos en el patio, Matilde me dijo que tal vez Jesús se había escondido también, como los chocolates, pero que después «salió para que lo encontráramos otra vez». Y ahí supe que no necesitábamos hacer una clase teológica. Su corazón ya había entendido lo esencial.

En casa, las respuestas no son tan importantes como el hecho de que podamos pensar en voz alta, juntos. Que nuestros hijos sientan que pueden abrir esas puertas, aunque no sepamos exactamente qué hay del otro lado.

Yo, Mamá 💜🌸

Hay oficios que explican cómo ha cambiado el mundo

—Mamá, cuando eras chica, ¿existían los helados? —me preguntó Matilde el otro día.

Solté una risa y le respondí que sí, por supuesto, pero que en ese tiempo no los comprábamos por aplicaciones ni en supermercados. Entonces le conté sobre un señor que pasaba en triciclo por el barrio, haciendo sonar unas campanitas, cuando los niños lo escuchábamos, salíamos corriendo y le pedíamos a nuestras mamás o abuelas que nos compraran un helado.

Matilde me miró con cara de sorpresa. Para ella, un helado siempre ha estado en el congelador o cuando mucho llega en moto con un repartidor. Ahí me di cuenta de algo: hay muchas cosas que fueron parte de nuestra infancia y que para nuestros hijos suenan a cuentos de fantasía.

Cuando yo era niña, quería trabajar en un videoclub. Me imaginaba rodeada de películas, ayudando a la gente a elegir cuál llevar a casa.

—¿Y qué es un videoclub? —preguntó Matilde.

Le expliqué que antes de Netflix, si queríamos ver una película, teníamos que ir a una tienda y elegirlas entre cientos de cajas de plástico con carátulas de colores. Había que devolverlas al otro día y, además, rebobinarlas antes de entregarlas…

—¿Rebobinarlas? ¿Qué es eso?

Sonreí. ¿Cómo explicarle algo que para mí era tan cotidiano?

—Las películas venían en unas cintas dentro de unos casetes grandes y negros. Cuando terminaba la pelicula, la cinta quedaba al final y, si querías verla de nuevo, había que retrocederla hasta el principio. Lo ponías en la videocasetera, presionabas un botón y escuchabas un zumbido rápido, como un shhhhhhh que se aceleraba hasta que la cinta quedaba lista para volver a empezar.

Mientras hablaba, casi pude sentir ese olor particular del plástico del VHS, el sonido mecánico de un vhs al entrar a la videocasetera y la ansiedad de esperar a que terminara de rebobinar para ver la película otra vez.

—¡Qué difícil! —dijo sorprendida.

Y es que hay trabajos que han desaparecido con el tiempo. Antes, los relojeros tenían pequeños talleres en los barrios ⏳, y los teléfonos estaban fijos sobre una mesa en la casa o colgados en la pared, no podías llevarlos contigo, tenían botones cuadrados y cables larguísimos, esa eran la única forma de hablar con amigos 📞. Hoy, todo eso suena a una historia muy muy antigua.

También estaban los vendedores de diarios en cada esquina. Me encantaba descubrir revista tras revista, comprar álbumes de personajes o simplemente acompañar a mi papá a comprar el diario. Aún recuerdo ese olor inconfundible del papel recién impreso, la tinta en las manos, el murmullo de la gente hojeando revistas como si fueran tesoros. Hoy, apenas quedan kioscos, y casi nadie compra el diario en papel.

Nuestros hijos crecerán en un mundo con trabajos que aún no existen. Quién sabe si algún día me preguntarán: «Mamá, ¿te acuerdas que antes  la gente manejaba los autos?», cuando los autos autónomos sean lo común.

Lo importante es que, aunque el mundo cambie, los sueños y la imaginación de los niños seguirán intactos. Y quizás, en el futuro, ellos les contarán a sus hijos historias sobre cómo era todo en su infancia, igual que hacemos nosotros hoy.

Mati: «Mamá, ¿crees que algún día los doctores también desaparezcan?»

Yo: «No lo sé, quizás haya robots que hagan su trabajo».

Leo: «Mamá, creo que quiero ser algo que nunca desaparezca».

Yo: «¿Y qué sería eso?»

Leo: «Superhéroe.»

Yo, Mamá 💜🌸

 

¡Los trabajos no tienen género! Juguemos a lo que queramos

Como mamá de Leo y Matilde, cada día es una aventura llena de sueños e imaginación. Un día, mientras jugábamos a «la vida real», Leo, con su energía característica, me dice: “¡Quiero ser bombero!” Y yo le respondo: “¡Buenisimo! Entonces miré a mi hija y le dije, ¿sabes Mati que las mujeres también pueden ser bomberos?” Su expresión me lo dijo todo.

Ahí es donde comenzó mi pequeño experimento. En casa, los estereotipos de género no tienen lugar, así que decidí presentarles un universo lleno de posibilidades. Hice un listado de profesiones populares que ellos pudieran conocer, pero no me quedé únicamente con médico o futbolista, sino que agregué astronauta, diseñador de moda, e incluso… ¡superhéroe!

Mientras Matilde juega a ser actriz, me mira y dice: “¡Mamá, como actriz podría yo ser cualquier cosa!” Eso me llena de alegría, pero sobretodo quiero que ella y Leo sepan que los sueños y sobretodo las profesiones no tienen género. Les hablé de mujeres que trabajan en mecánica, como pilotos e incluso de futbolistas, ¡Imagínense sus caras! Era como si hubiéramos descubierto un nuevo mundo. 🌎

Así que les hice un reto: cada semana, debían elegir una profesión diferente para jugar. Leo decidió que esta semana quería ser paleontólogo, no tiene ni idea de lo que implica, pero cuando le hablé de cómo esas personas descubren dinosaurios, ¡sus ojos brillaron! “¡Quiero encontrar un giganotosaurio!” exclamó. Y yo pensé: “¡Exacto! No hay límites para lo que puedes soñar!”

Un día, Matilde se convirtió en chef, cocinando en su “restaurante” de juguete, mientras Leo optó por ser guardabosques. “Mamá, hoy protejo a los animales”, me dijo. Esos momentos son oro puro. Les explico que ser un guardabosques significa cuidar la naturaleza y los animales. Aunque no siempre comprenden la importancia de cada rol, se están abriendo a nuevas ideas.

A veces, las conversaciones se vuelven hilarantes. Un día, Leo dijo que quería ser el presidente del país, y Matilde rápidamente respondió: “¡¿Por qué siempre los hombres tienen que ser Presidentes?!» Y ahí es cuando me doy cuenta de que, aunque los estereotipos persisten, hay una chispa de cambio.

A medida que jugamos, me esfuerzo por ayudarles a ver que no hay trabajos «para hombres» o «para mujeres». Todos los roles son igualmente valiosos y, como madre, mi misión es asegurarles que pueden ser lo que sueñen. Y, sí, incluso si eso significa ser un futbolista famoso o una cantante estrella.

Así que, cuando escuchen a sus pequeños hablar de profesiones, aprovechen la oportunidad. Ríanse, jueguen y, sobre todo, anímenlos a soñar sin límites. ¡Porque el mundo está lleno de posibilidades para todos!

Yo, Mamá 💜🌸

Del aburrimiento al aprendizaje: lo que los niños descubren esperando el bus 🤯🚌⏳

Si hay algo que mi hijo ha perfeccionado con los años, es el arte de la impaciencia. «¿Cuánto falta?», «¿por qué no viene?», «mamá, ya me aburrí»… y apenas han pasado dos minutos. Pero un día, en lugar de entrar en pánico o sacar el celular como un acto reflejo, decidí observar. Y ahí estaba: una oportunidad de aprendizaje disfrazada de simple espera.

Porque sí, la vida está llena de tiempos muertos, y aunque quisiéramos que todo funcionara como reloj suizo, la realidad es que el bus, el tren o el semáforo en rojo no nos hacen favores. Así que, ¿por qué no convertir esos minutos en algo más que un ejercicio de paciencia fallido?

Primero, mi hijo descubrió los números gracias a los tiempos de espera. No porque yo le diera una clase magistral, sino porque empezó a leer los letreros de los buses y a compararlos: «Mamá, ese dice 210 y el otro 314. ¿Cuál llega más rápido?» (spoiler: ninguno, porque siempre es el que NO tomamos). También aprendió sobre turnos cuando vio a la gente ordenarse en la fila (o intentarlo), y sobre empatía cuando cedimos el asiento a una señora mayor y luego hablamos de por qué eso era importante.

Y luego está la observación. ¿Te has fijado en cómo los niños se quedan mirando todo? Mientras yo miraba el reloj, él ya había notado que el señor de al lado tenía un perrito bordado en la mochila o que el conductor del bus siempre saludaba a los pasajeros. Cosas pequeñas que para ellos son descubrimientos enormes.

Claro, hay días en que nada funciona y terminamos cantando una canción inventada sobre la espera eterna (con coreografía incluida). Pero lo cierto es que, sin darnos cuenta, esos momentos que parecen insignificantes están llenos de aprendizajes que no están en ningún libro.

Así que la próxima vez que estés en una parada y sientas que el tiempo se detiene, míralo desde otra perspectiva: tal vez tu hijo esté aprendiendo más en esos minutos de espera que en toda una tarde de actividades programadas.

Yo, Mamá 💜🌸

Viajar con niños en transporte público: una odisea que sí se puede disfrutar 🚇👶

Hace unos años, si me hubieran dicho que terminaría viajando en transporte público con mi hijo de seis años casi a diario, probablemente habría puesto cara de horror. Porque, seamos honestas, entre el ajetreo, los empujones y los tiempos de espera, la idea de subirnos a un bus o al metro con un pequeño inquieto parecía más un reto de supervivencia que una opción viable. Pero la realidad me demostró lo contrario.

La primera vez que intentamos el metro juntos, yo iba con mil precauciones en la cabeza: «que no toque nada», «que no se suelte de mi mano», «que no se aburra y haga un berrinche de esos que hacen que todos te miren como si fueras la peor madre del mundo». Spoiler: nada de eso pasó. Lo que sí pasó fue que mi hijo se maravilló con el túnel oscuro, con los anuncios de las estaciones y con la sensación de movimiento. Yo, en cambio, aprendí a soltar un poco el control y a ver el viaje desde su perspectiva: una aventura.

Desde entonces, viajar juntos en transporte público se ha convertido en una especie de ritual. Él se siente grande porque «viaja solo» (aunque obviamente no es así) y yo disfruto viéndolo interactuar con el entorno. Aprendió a ceder el asiento a los mayores, a pedir permiso con cortesía y hasta a interpretar el mapa de rutas. Sí, a veces hay días caóticos donde el bus está repleto o el metro se detiene más de lo esperado, pero en lugar de estresarnos, jugamos a contar colores de mochilas o inventamos historias sobre los pasajeros.

Además, he notado cómo estos viajes han reforzado su autonomía y confianza. No es lo mismo que lo lleven en auto a todos lados a que entienda cómo moverse en su ciudad. No digo que sea fácil siempre, pero sí que vale la pena intentarlo. Si yo, que era la típica mamá que evitaba a toda costa el transporte público con niños, lo logré, tú también puedes encontrarle el lado positivo.

Así que, la próxima vez que dudes si subirte al bus con tu peque, piensa en esto: no es solo un trayecto, es una oportunidad para compartir, aprender y hasta divertirse. Porque sí, viajar con niños en transporte público puede ser un caos… pero también una de las mejores aventuras cotidianas. 😉

Yo, Mamá 💜🌸

¿Por qué a los niños les encantan los trenes, los autos y los aviones? 🚗✈️🚆

Si alguna vez has visto a tu hijo hipnotizado mirando un tren pasar, o emocionado hasta el cielo porque vio un avión en el aire, no estás sola. A mí me pasó con mi hijo cuando tenía cinco años: cada vez que veía un camión de bomberos, un autobús o incluso un simple taxi, saltaba de emoción como si estuviera viendo magia pura. Y la verdad, después de observarlo un tiempo, me di cuenta de que, en cierto modo, lo era.

Los niños tienen una fascinación natural por los medios de transporte. No importa si es un carro de juguete o un avión real, el movimiento los atrapa, los motores rugiendo los emocionan y la velocidad los maravilla. Recuerdo una vez en el aeropuerto, mientras yo lidiaba con la fila del check-in, mi hijo estaba en su mundo, pegado a la ventana viendo despegar un avión con los ojos llenos de asombro. Para él, esos gigantes de acero no eran solo máquinas, eran promesas de aventura, de lo desconocido y de lo increíble.

Y es que en la infancia todo es una posibilidad. Un tren no es solo un tren, es una historia en movimiento, un viaje esperando a ser vivido. Los autos, camiones y aviones les dan la sensación de control: con un pequeño coche en la mano, ellos son los conductores, los pilotos, los exploradores. A través de los medios de transporte, los niños juegan a ser grandes, a moverse por el mundo con libertad y a soñar con todos los lugares a los que podrían ir.

Así que la próxima vez que veas a tu hijo paralizado de emoción frente a un metro o gritando de alegría al ver pasar una moto, no lo apures ni lo distraigas. Observa con él. Escucha su emoción. Tal vez, solo tal vez, por un momento vuelvas a sentir la misma magia que él ve en cada rueda girando.

Yo, Mamá 💜🌸

La Importancia de la Lectura Temprana y la Creatividad en el Desarrollo Infantil

La lectura temprana y la creatividad son dos pilares fundamentales en el desarrollo integral de los niños. Desde los primeros meses de vida, los niños están en constante aprendizaje y absorben información del entorno a través de todos sus sentidos. Fomentar la lectura y estimular la creatividad desde temprana edad no solo enriquece su desarrollo cognitivo, sino que también fortalece vínculos afectivos y emocionales. En este artículo, exploraremos cómo la lectura y la creatividad contribuyen al crecimiento de los niños y cómo los padres y educadores pueden fomentar estas habilidades de manera efectiva.

La Lectura Temprana: Una Puerta al Mundo del Conocimiento

Beneficios Cognitivos

La lectura temprana tiene un impacto significativo en el desarrollo cognitivo de los niños. A través de la lectura, los niños amplían su vocabulario, mejoran su comprensión del lenguaje y desarrollan habilidades de pensamiento crítico. Los libros introducen a los niños a nuevos conceptos, culturas y experiencias, estimulando su imaginación y curiosidad.

Vínculos Afectivos

Leer con los niños también fortalece los vínculos emocionales entre padres e hijos. Este tiempo compartido crea momentos de conexión y seguridad, proporcionando un ambiente en el que los niños se sienten amados y protegidos. La lectura en voz alta también fomenta la escucha activa y la atención, habilidades esenciales para el desarrollo social y emocional.

Preparación Académica

Los niños que están expuestos a la lectura desde temprana edad tienden a tener un mejor desempeño académico. La familiaridad con los libros y el lenguaje escrito les proporciona una ventaja en la escuela, facilitando el aprendizaje de la lectoescritura y otras materias.

La Creatividad: El Motor del Aprendizaje y la Innovación

Desarrollo Emocional y Social

La creatividad permite a los niños expresar sus emociones y experiencias de manera única. A través del juego y las actividades creativas, los niños aprenden a resolver problemas, trabajar en equipo y comunicar sus ideas. Estas habilidades son esenciales para su desarrollo emocional y social.

Fomento de la Imaginación

La imaginación es una herramienta poderosa que impulsa la creatividad. Los niños que son alentados a usar su imaginación desarrollan una mayor capacidad para pensar de manera innovadora y encontrar soluciones creativas a los problemas. La creatividad también promueve la resiliencia, ya que los niños aprenden a enfrentar desafíos y adaptarse a nuevas situaciones.

Estimulación Cognitiva

Las actividades creativas, como el dibujo, la pintura, la construcción y el juego simbólico, estimulan el desarrollo cognitivo. Estas actividades fomentan la coordinación motora, la concentración y la memoria. Además, la creatividad ayuda a los niños a desarrollar habilidades de pensamiento crítico y analítico, esenciales para el aprendizaje continuo.

Cómo Fomentar la Lectura y la Creatividad en los Niños

Crear un Ambiente de Lectura

  • Rincón de Lectura: Dedica un espacio acogedor en casa para la lectura, con una variedad de libros adecuados para la edad del niño.
  • Rutina Diaria: Incluye la lectura en la rutina diaria, ya sea antes de dormir o en algún momento tranquilo del día.
  • Modelar el Amor por la Lectura: Los niños imitan a los adultos. Si ven a sus padres disfrutar de la lectura, es más probable que desarrollen un interés similar.

Estimular la Creatividad

  • Proveer Materiales Creativos: Ten a mano una variedad de materiales para actividades creativas, como papel, colores, bloques de construcción y disfraces.
  • Fomentar el Juego Libre: El juego no estructurado permite a los niños explorar su creatividad sin restricciones.
  • Participar en Actividades Creativas: Participa junto con los niños en actividades creativas, mostrando interés y apoyo por sus ideas y creaciones.

La lectura temprana y la creatividad son fundamentales para el desarrollo integral de los niños. Al fomentar estas habilidades, estamos preparando a los niños para enfrentar el mundo con confianza, imaginación y una base sólida de conocimientos. Los padres y educadores juegan un papel crucial en este proceso, creando un ambiente enriquecedor y estimulante que promueva el amor por la lectura y la creatividad desde los primeros años de vida. En Ediciones Carnaval, estamos comprometidos con este enfoque, ofreciendo materiales didácticos que inspiran a niños y niñas a aprender a través del juego y la imaginación.

El Poder Infinito del Amor Materno: Forjando Futuros Brillantes desde la Cuna

Un análisis profundo sobre el papel crucial que desempeña la madre en el desarrollo físico y emocional de los niños, fundamentado en la ciencia y la experiencia.

En el viaje de la crianza, hay un poder que trasciende los límites de lo físico: el amor materno. Más que un simple lazo biológico, la conexión entre madre e hijo es un tesoro invaluable que esculpe el destino de los pequeños desde sus primeros suspiros. Desde los primeros momentos de vida hasta los desafíos de la adultez, el impacto de una madre va más allá de lo imaginable, tejiendo una red de amor y cuidado que sostiene los sueños más grandes.

Desde el latido del corazón materno que acuna al bebé en su seno hasta el abrazo cálido que calma las lágrimas del niño, cada gesto de amor materno es una semilla plantada en el jardín del crecimiento humano. Más allá de nutrir cuerpos frágiles, la madre cultiva almas resistentes, dotando a sus hijos de la fuerza interior necesaria para enfrentar los desafíos del mundo.

El vínculo entre madre e hijo comienza desde el momento de la concepción. Estudios científicos han demostrado que las interacciones tempranas entre la madre y el feto en el útero pueden tener un impacto significativo en el desarrollo cognitivo y emocional del niño. Este vínculo se fortalece aún más durante el parto y los primeros momentos de vida, cuando el contacto piel con piel y la lactancia materna establecen una conexión única entre madre e hijo.

La presencia constante y el cuidado amoroso de la madre proporcionan un ambiente seguro y estable para el niño, lo que es esencial para su desarrollo físico y emocional. La madre no solo satisface las necesidades básicas del niño, como alimentación y protección, sino que también actúa como un modelo a seguir en la exploración del mundo y el desarrollo de habilidades sociales y emocionales.

El impacto de la figura materna en el desarrollo emocional del niño es especialmente significativo. La madre es el principal proveedor de afecto y apoyo emocional, ayudando al niño a desarrollar una autoestima saludable y habilidades para manejar el estrés y las emociones. Además, la calidad de la relación madre-hijo puede influir en la capacidad del niño para establecer relaciones seguras y satisfactorias en el futuro.

Es importante destacar que la figura materna no es exclusiva de las madres biológicas. El papel de madre puede ser desempeñado por cualquier figura de cuidado que proporcione amor, apoyo y orientación al niño. Lo crucial es la presencia constante de una figura de apego que brinde un ambiente de cuidado y afecto.

Reconocer y valorar la importancia de este rol es esencial para promover el bienestar y la felicidad de las generaciones futuras.

Te invitamos a disfrutar de nuestro nuevo video: POEMAS PARA MAMÁ, donde quisimos plasmar por medio de distintos conceptos, lo que los niños sienten por sus madres.

¡Fortalezcamos el hábito de lectura desde la infancia!

Descubre la importancia de fomentar la lectura en niños y cómo prevenir la pérdida de este hábito en la adolescencia.

El próximo 23 de abril se conmemora el Día Internacional del Libro, una ocasión que nos invita a reflexionar sobre la importancia de cultivar el hábito de la lectura en los más pequeños. En un mundo saturado de estímulos digitales, es esencial recordar que los libros no solo son una fuente de conocimiento, sino también una herramienta fundamental para el desarrollo cognitivo y emocional de los niños.

Según estudios recientes, la comprensión lectora en adultos latinoamericanos deja mucho que desear, lo que refleja una crisis en los hábitos de lectura en la región. Esta preocupante realidad resalta la necesidad de promover activamente la lectura desde la infancia, para evitar que este valioso hábito se pierda con el tiempo.

¿Cómo podemos contribuir a fortalecer el amor por la lectura en nuestros niños y prevenir su abandono en la adolescencia?

Aquí te presentamos cinco estrategias efectivas:

  1. Fomentar el ejemplo: Los adultos actúan como modelos a seguir para los niños. Dedica tiempo a leer frente a ellos y comparte tu entusiasmo por los libros.
  2. Crear un ambiente propicio: Diseña un espacio de lectura acogedor en el hogar, con estanterías llenas de libros y cómodos rincones para disfrutar de la lectura.
  3. Promover la diversidad de géneros: Expon a los niños a una variedad de libros que abarquen diferentes géneros, estilos y temas, para que puedan descubrir sus preferencias literarias.
  4. Incorporar la lectura en la rutina: Establece momentos específicos del día dedicados a la lectura, como parte de la rutina diaria, para que se convierta en un hábito arraigado.
  5. Explorar nuevas experiencias: Organiza visitas a la biblioteca, participa en clubes de lectura infantiles o asiste a eventos literarios para ampliar el horizonte de los niños y estimular su interés por la lectura.

En resumen, el Día Internacional del Libro nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre la importancia de cultivar el hábito de la lectura en los niños desde una edad temprana. Como adultos responsables, es nuestro deber proporcionarles las herramientas y el estímulo necesarios para que desarrollen una relación duradera y enriquecedora con los libros.

¡Celebremos juntos este día especial y sigamos inspirando a las futuras generaciones a descubrir el maravilloso mundo de la lectura!

¡Preparados para el Regreso a Clases!

Consejos Infalibles para una Transición sin Estrés

El final del verano marca el comienzo de un nuevo ciclo escolar para muchos niños y adolescentes. Después de meses de días libres y horarios flexibles, la transición de las vacaciones al regreso a clases puede ser desafiante tanto para los estudiantes como para sus padres.

Sin embargo, con una planificación adecuada y algunas estrategias prácticas, este período de ajuste puede ser más suave y menos estresante para todos. Aquí hay algunas recomendaciones para ayudar a los padres a prepararse para el regreso a clases de sus hijos: 

  1. Gradualidad en el cambio de horarios: Durante las vacaciones de verano, es común que los horarios de sueño y las rutinas diarias se relajen. Para facilitar la transición hacia el horario escolar, es importante establecer un proceso gradual para volver a los horarios regulares de dormir y despertarse. Comience ajustando los horarios de dormir y despertarse unos días antes del primer día de clases, adelantando progresivamente el horario de acostarse y levantarse hasta alcanzar el horario escolar deseado. 
  1. Establecer rutinas consistentes: Las rutinas proporcionan estructura y predictibilidad, lo que puede ayudar a reducir la ansiedad y el estrés asociados con el regreso a clases. Establezca rutinas diarias claras que incluyan horarios regulares para levantarse, desayunar, hacer la tarea y acostarse. Asegúrese de que su hijo participe activamente en la creación de estas rutinas para que se sienta más comprometido y motivado a seguirlas. 
  1. Crear un espacio de estudio adecuado: Preparar un espacio de estudio tranquilo y bien equipado en casa puede fomentar hábitos de estudio efectivos y mejorar el rendimiento académico. Asegúrese de que el área de estudio esté libre de distracciones y cuente con todos los materiales necesarios, como libros, cuadernos, lápices y una computadora si es necesario. Anime a su hijo a mantener este espacio ordenado y organizado para facilitar el enfoque y la concentración. 
  1. Fomentar la comunicación abierta: Mantener abiertas las líneas de comunicación con su hijo es fundamental para identificar cualquier preocupación o problema que pueda surgir durante el regreso a clases. Anime a su hijo a hablar sobre sus emociones, inquietudes o dificultades académicas, y bríndele el apoyo necesario para abordar estos desafíos de manera constructiva. Esté atento a cualquier señal de estrés o ansiedad y ofrezca elogios y refuerzo positivo para ayudar a mantener la motivación y la confianza. 
  1. Fomentar un estilo de vida saludable: Una dieta equilibrada, ejercicio regular y suficiente descanso son fundamentales para el bienestar físico y mental de su hijo, especialmente durante períodos de cambio como el regreso a clases. Anime a su hijo a mantener hábitos saludables, como comer comidas nutritivas, practicar actividad física regularmente y dormir lo suficiente cada noche. Estos hábitos pueden ayudar a fortalecer el sistema inmunológico, mejorar el estado de ánimo y aumentar la energía y la concentración.

 

Al seguir estos consejos y estrategias prácticas, los padres pueden ayudar a sus hijos a hacer una transición exitosa al regreso a clases y establecer una base sólida para un año escolar exitoso y gratificante. Recuerde que cada niño es único y puede requerir diferentes enfoques y apoyos, así que no dude en adaptar estas recomendaciones según las necesidades individuales de su hijo.

 

Tecnología y Medios Digitales | ¿Cómo tener un uso equilibrado con los niños?

En nuestra era digital, la tecnología y los medios digitales se han convertido en una parte integral de nuestras vidas. Sin embargo, es importante encontrar un equilibrio adecuado para asegurar que nuestros niños disfruten de una infancia plena y enriquecedora. 🌈👧🧒

En este mundo conectado, los niños tienen acceso a una amplia gama de recursos y oportunidades para aprender y crecer. Pero también es esencial que exploren el mundo tangible y se conecten con la naturaleza, desarrollando habilidades sociales, emocionales y físicas. Encontrar el equilibrio adecuado es la clave. 🌿🌳

En lugar de limitar por completo el acceso a la tecnología, es importante guiar a nuestros pequeños en su uso responsable y consciente. Enseñarles sobre el mundo digital, la seguridad en línea y cómo aprovechar las herramientas tecnológicas de manera positiva puede ser un enfoque beneficioso. 💻💫

Además, recordemos la importancia de ofrecerles experiencias sensoriales y lúdicas fuera de la pantalla. Animémoslos a explorar la naturaleza, a usar su imaginación y a desarrollar habilidades creativas. Jugar al aire libre, leer libros, crear arte y compartir momentos de calidad en familia son actividades que ayudarán a nutrir su desarrollo integral. 🎨🌱

Asegurémonos de que nuestros pequeños aprovechen todas las oportunidades que ofrece el mundo digital, al tiempo que les brindamos la libertad y las experiencias que solo el mundo físico puede proporcionar. ¡Juntos, podemos crear un futuro brillante y equilibrado para nuestros hijos! ✨✨

¿Cómo garantizar la seguridad de los niños en el hogar? | Consejos para un entorno protegido

La seguridad en el hogar es de vital importancia cuando se trata de los niños. Como parte del compromiso de Carnaval Producciones con la protección y bienestar de los más pequeños, nos complace ofrecerte algunos consejos y medidas que puedes tomar para mejorar la seguridad en tu hogar:

  1. Protege las áreas peligrosas: Identifica y asegura las áreas de la casa que podrían representar un peligro para los niños. Coloca protectores en enchufes eléctricos, asegurar los armarios y cajones que contengan productos químicos o herramientas afiladas, y colocar rejas de seguridad en las escaleras para evitar caídas.
  2. Instala cerraduras y dispositivos de seguridad: Asegúrate de que las puertas y ventanas estén equipadas con cerraduras seguras y funcionales. Considera la instalación de dispositivos de seguridad adicionales, como protectores de ventana y cerraduras de seguridad para niños, para evitar que los niños abran puertas o ventanas peligrosas.
  3. Mantén los productos tóxicos fuera del alcance: Es importante guardar los productos de limpieza, medicamentos y otros productos químicos en gabinetes altos o cerrados con llave. Carnaval Producciones resalta que muchos productos cotidianos pueden ser peligrosos para los niños si se ingieren o se manipulan incorrectamente.
  4. Supervisa el uso de electrodomésticos y dispositivos eléctricos: Enseña a los niños sobre los peligros de los electrodomésticos y dispositivos eléctricos. Supervisa su uso y asegurarte de que los cables estén fuera del alcance de los niños pequeños. Además, se recomienda evitar el uso de dispositivos electrónicos en el dormitorio para prevenir accidentes y fomentar un ambiente de descanso seguro.
  5. Enseña a los niños sobre la seguridad en el hogar: La educación es fundamental para la seguridad de los niños. Es importante enseñarles las reglas básicas de seguridad, como no jugar con fuego, no hablar con extraños, no abrir la puerta a personas desconocidas y cómo actuar en caso de emergencia, como llamar al número de emergencias.

Recuerda que Carnaval Producciones está comprometido con la seguridad y bienestar de los niños. Estos consejos buscan ser una guía para ayudarte a crear un entorno seguro en tu hogar. Siempre es recomendable revisar regularmente tu casa en busca de posibles peligros y realizar los ajustes necesarios. Además, mantén una comunicación abierta con los niños sobre la importancia de la seguridad en el hogar para que también puedan entender y cumplir con las normas de seguridad.

Los Juguetes NO deben tener género, los adultos debemos dejar atrás los prejuicios

Todos los niños y niñas del mundo tienen derecho a jugar. Así lo reconoce la Convención de los Derechos del Niño, que fue elaborada durante 10 años con las aportaciones de organismos de distintas culturas y religiones. Pero, ¿por qué darle al juego infantil tanta importancia? Porque es una forma de descansar, de relajarse, de divertirse… pero también una herramienta fundamental para el desarrollo y la educación. Y precisamente por eso, perpetuar los estereotipos de género en los juguetes para niños y niñas es una forma más de aumentar la desigualdad.

Juguetes para niños y niñas, sin distinciones desde la cuna

¿Cómo evitar caer en los estereotipos? Olvida los prejuicios desde el principio. Ni un conejito rosa es un muñeco reservado para la cuna de una niña, ni un submarino para la hora del baño es exclusivamente masculino. Ambos pueden ser juguetes para niños y niñas. Así que, si buscas un regalo para un bebé, apuesta por juegos adaptados a su etapa de desarrollo.

Por ejemplo, si ya es capaz de sentarse, un ‘cesto de los tesoros’ con distintas formas y texturas de materiales naturales les ayuda a trabajar la percepción táctil y las habilidades motrices. Y partir de un año, los clásicos bloques de madera se adaptan muy bien a las distintas etapas del niño, ampliando las posibilidades de juego a medida que crecen, desde la experiencia sensorial inicial al desarrollo de la imaginación, la visión espacial o el aprendizaje numérico con el paso del tiempo.

Tampoco a partir de los 2 o 3 años hay por qué diferenciar. Aunque a partir de esas edades, aún hoy, muchas marcas y catálogos infantiles mantienen esa distinción entre juguetes para niños y juguetes para niñas. Junto a los muñecos y las cunas solo aparecen ellas. Junto a los robots o los dinosaurios, ellos. La tendencia está cambiando, pero aún hoy son noticia marcas como Toy Planet, que, desde hace varios años, apuesta cada Navidad por mostrar sus juguetes sin distinciones de género.

¿Qué pautas puedes seguir tú?

  1. Evita caer en estereotipos, por ejemplo, a niños en la cocina o poniendo una lavadora.
  2. Elige los juguetes en función de los gustos de la niña o el niño. Si al niño le encanta imitarte cuando estás preparando la cena, ¿por qué no regalarle una cocinita? Le encantará. Y además de disfrutar con el juego, aprenderá a normalizar la corresponsabilidad en las tareas del hogar. Hoy, además, existen múltiples opciones en esa misma línea, desde lavadoras a planchas de juguete. Un niño que juega con una cocina incluso puede convertirse en un espléndido Chef.
  3. Trata de ofrecer, tanto a niños como a niñas, distintos referentes femeninos, no solo aquellos acordes con los estereotipos. Muñecas científicas o futbolistas, libros infantiles sobre mujeres importantes de la historia, superheroínas… Hoy día cada vez es más fácil encontrar juguetes de este tipo. Y actualmente, también Barbie, tradicionalmente asociada a lazos y princesas, se comercializa además en modelos que representan a artistas como Frida Kahlo o mujeres de a pie que pilotan un avión o trabajan en la construcción.
  4. Las demandas infantiles en juguetes van muy a menudo unidas a las series de dibujos o las películas que ven. Evita los contenidos violentos y apuesta por la variedad en los cuentos e historias que comparten. Si vas a ver películas clásicas en las que la princesa es rescatada por el príncipe, y cuyo papel es exclusivamente atender la casa, trata de darles también otros referentes o explicarles el contexto.
  5. A menudo resulta más fácil huir de los estereotipos de género apostando por juguetes educativos, que guiándonos únicamente por las muñecas de moda. Los juegos de construcción, por ejemplo, ofrecen una enorme variedad. Además, favorecen el desarrollo de la lógica espacial. Y diversos estudios apuntan, también, a que pueden ayudar a mejorar el desempeño futuro en áreas como las matemáticas o las disciplinas científicas. ¿Queremos que la mujer ocupe en el futuro más puestos en la ciencia y en las carreras técnicas? Empecemos por considerarlos juguetes para niños y niñas, sin distinción de género.
  6. Apuesta por el juego social. Los juegos de construcción, las cocinitas o las casas de muñecas pueden ser juguetes individuales, pero también servir para integrar a niños y niñas en una misma actividad en igualdad de condiciones.

En todo caso, a la hora de ayudarles a escoger juguetes o de hacerles un regalo, evita imponerles tu criterio. Se trata de entender que todos los juguetes pueden ser para niños y niñas indistintamente, y de ofrecerles opciones. Pero también de darles libertad para desarrollar su personalidad. Si a tu hijo le gusta jugar al fútbol, tampoco hay por qué imponerle la cocinita o la muñeca. Lo lógico es regalarle un balón o un nuevo equipo deportivo. Si ella ha probado los juguetes de dinosaurios, y prefiere las muñecas a las que puede peinar, eso es igual de válido.

El juego de los niños y niñas de hoy es una pieza clave en la construcción de la sociedad del mañana. Y lo importante es enseñarles que todos los juguetes que existen son juguetes para niños y niñas sin distinción, educarles en la igualdad.

fuente: ayudaenaccion.org

¿Cómo conectar con mi hijo a través del Juego? | 8 consejos sencillos

El juego es aprendizaje, comunicación y relaciones sociales para los niños. Los padres podemos disfrutar el juego con los hijos mientras aprovechamos y estrechamos el vínculo con ellos.

El juego es el lenguaje de los niños, su forma de conocer el mundo y de relacionarse. Todo pasa jugando. Para conectar con tu hijo mediante el juego, tienes que jugar como un niño. Se dice fácil, pero estamos tan inmersos en nuestras vidas de adultos que, cuando nuestro pequeño nos pide jugar juntos, generalmente no tenemos tiempo.

Un niño entre los 2 y los 6 años jugará en todo momento. Es una etapa en la que reina la fantasía, que se expresa de muchas formas en un juego. A partir de los 6 años seguirá jugando, pero las prioridades cambiarán.

Para conectar con tu hijo mediante el juego has de entender en qué momento evolutivo se encuentra. Esa será la mejor forma de vincularte con tu hijo, con tu niño interior y, sobre todo, para que podáis disfrutar juntos de ese momento de diversión.

Para comenzar a conectar con tu hijo mediante el juego, tienes que estar bien dispuesto a que el juego sea lo más importante en ese momento. Hay que estar dispuesto a jugar como niños. Eso significa dejar la posición de adulto y conectar con tu niño interior. Solo así podrás tomarte en serio el juego que haya planteado tu hijo y estarás dispuesto a aprender y a disfrutar.

Los consejos básicos para conectar con tu hijo mediante el juego son los que te planteamos a continuación. ¿Listo para jugar? ¡Prepárate para disfrutar!

1. Tu hijo controla el juego

Si vas a conectar con tu hijo mediante el juego, tu niño tiene que decidir a qué jugar y cómo jugar. Deja que su imaginación y creatividad controlen el juego.

Si vas a jugar con tu hijo, es el momento de dejar de controlar todo. Tu niño es quien debe llevar las riendas del juego. Tienes que adaptarte a él, no a la inversa.

2. Intenta volverte niño para conectar con tu hijo mediante el juego

Sabemos que no es tan fácil. Vivimos sumergidos en nuestro mundo de adultos, con preocupaciones, responsabilidades y horarios. Pero, si vas a jugar con tu hijo, tienes que conectarte con tu niño interior.

Inténtalo. Por unos minutos, aléjate del ordenador o del teléfono, despreocúpate de todo lo que te rodea y deja volar tu imaginación; sumérgete en su mundo de fantasía, con todas sus princesas y superhéroes.

3. Respeta a tu hijo

Para lograr conectar con tu hijo mediante el juego, debes respetar la edad y el momento evolutivo de tu pequeño. No pretendas que un niño de 4 años juegue como uno de 10, o viceversa.

Tu hijo tendrá necesidades de aprendizajes, habilidades o destrezas propias de su edad que formarán parte del juego. De nuevo, adáptate a ellas y disfruta del momento.

4. Aprovecha para reforzar valores y aprendizajes

Como el juego no solo es diversión para los niños, aprovecha el momento para potenciar valores y aprendizajes, como señala este estudio publicado en Omnia. Si tu hijo se vuelve muy “tirano” en el juego, no lo vayas a regañar: enséñale a jugar sin tener que dominar al otro.

En el juego hay normas que deben cumplir quienes están jugando. No hay por qué tolerar una actitud irrespetuosa o agresiva porque se está jugando. Se puede parar un momento el juego, aclarar lo que no se está haciendo bien y retomar la actividad en un mejor sentido.

5. Hay un tiempo para jugar

El tiempo que se dedique a jugar debe estar marcado en la rutina diaria, al igual que hay tiempo para comer, para hacer los deberes escolares, para bañarse o para hacer la siesta.

No obstante, establecer o reservar el tiempo que dedicamos a jugar no significa perder la espontaneidad, meterle prisa y borrar la diversión. Jugar tiene que ser un acto voluntario y divertido; es la única forma en que puedes lograr conectar con tu hijo.

6. Evita apropiarte del juego

Conectarte con tu niño interior para jugar con tu hijo no significa competir y comportarte como un niño. Ni tienes que terminar jugando solo porque te hayas adueñado de la actividad, ni tienen que darte rabietas o berrinches porque tu hijo no te presta el juguete.

Como el juego también es aprendizaje para tu hijo, si asumes una conducta inapropiada, el niño aprenderá a comportarse de esa manera. Si quieres que tu hijo aprenda a compartir y a controlar sus emociones durante el juego, tienes que compartir y controlar tus emociones durante el mismo, puesto que los niños aprenden mediante la observación, como evidencia este artículo publicado en la Revista latinoamericana de psicología.

7. Negocia con tu hijo

A los niños les gusta repetir hasta la saciedad un mismo juego. Eso, sin duda, puede ser cansado para los adultos. Jugar es un momento de diversión, no de tortura. Negocia con tu hijo y cambiad de juego. También se pueden distraer haciendo algunas manualidades.

Sin embargo, recuerda que negociar significa proponer y llegar a acuerdos. No aproveches la negociación para pretender controlar el juego e imponer tu voluntad. Recuerda: el momento de jugar le pertenece a tu hijo.

8. Elogia y estrecha el vínculo

De nuevo se trata de aprovechar el potencial de aprendizaje que tiene el juego. Elogia y felicita tu hijo si completó bien una de las fases del juego. Tus palabras de amor y de aliento alimentan su autoestima y su confianza en ti. El niño aprende jugando, pero tú también aprendes a ser mejor padre mientras juegas con tus hijos.

En definitiva, conectar con tu hijo mediante el juego es una fórmula extraordinaria para estimular sus relaciones sociales, fomentar su interés hacia el mundo, potenciar la comunicación y aprender a seguir normas o límites.

El tiempo que dediques a jugar con tus hijos es tiempo ganado en la relación que os une. Aprovecha esos minutos para detectar las emociones que le afectan y ayudarlo a reconocerlas y gestionarlas.


fuente: mejorconsalud.as.com

Imágen de las princesas en el desarrollo de las niñas

Son muchos los padres que consideran que este tipo de películas contribuyen a una educación sexista en la que las niñas aprenden a admirar la belleza y la figura de un príncipe azul salvador como únicos objetivos en la vida.

Algunos grupos feministas han manifestado muchas veces su opinión acerca la supuesta mala influencia que tienen las películas de «Princesas» en las niñas. Algunos estudios afirman que, al tomar contacto con ellas a través de las películas, las niñas se ven mayormente afectadas por estos modelos que los niños.

El problema viene dado por el hecho de que existe el peligro de que a través de estas películas las niñas asuman ciertos roles y los asuman como estrictamente o mayoritariamente femeninos. Este tipo de películas, dicen, pueden aumentar la preocupación por su aspecto físico (ya que a estas “princesas” siempre se las representa delicadas y delgadas) y derivar en problemas de autoestima.

Ante esta forma de entender las películas de princesas, debemos preguntarnos: ¿Es esto realmente así o estaremos sacando las cosas demasiado de quicio en la época actual?

Las películas de princesas y sus protagonistas femeninas han ido evolucionando a lo largo de los tiempos: desde Blancanieves de los años 30 hasta las más actuales Frozen o Raya, que distan mucho en carácter y autosuficiencia de sus predecesoras. Porque los tiempos cambian y hoy en día la mujer no tiene el mismo rol social que hace ochenta años. Pero la mayoría de las veces parece que los críticos no reparan en la época en la que se estrenaron y realizan un crítica más general sobre el aspecto y el concepto de ser «Princesa», y menos reparan en el hecho que estas películas están basadas en historias escritas un siglo antes.

Luego llega el resultado culmen del desarrollo emocional de nuestros hijos: Un reflejo de las personas en las que nos hemos convertido nosotros mismos. Si una niña cree que su objetivo en la vida es ser bella o encontrar a su príncipe azul no será culpa de este tipo de películas sino de muchos otros factores y de lo que le transmitamos día a día en su educación.

Finalmente, somos nosotros de quienes las niñas toman sus primeros modelos a seguir. Es fácil culpar a estereotipos o a según qué tipo de películas, pero eso es sólo una parte de algo más grande y no debemos olvidar que es nuestra responsabilidad el decidir cómo queremos educar y los valores que queremos que tengan nuestras niñas.

el Blog de Gizela Baz

la conocida bloguera escribe en su pagina web que «las películas Disney también evolucionan. Dice que las niñas de su generación ya crecieron con Pocahontas la primera princesa que al final de la película dice adiós a su amado. No es que no le interese el amor, pero quedarse para gobernar su pueblo le parecía más importante».

También menciona otras películas Disney

VALIENTE

Mérida enseña cómo puede ser una relación de madre e hija y que los problemas se pueden resolver hablando las cosas, pero por sobretodo nunca se interesó por tener que gobernar bajo la condición de estar desposada, y por lo mismo lucha contra sus pretendientes por mantener su soltería y en sus mismas palabras: «Mi mano vengo a defender»

FROZEN

En Frozen no se lucha contra un malvado, sino que Elsa lucha contra ella misma, ya que emprende un largo camino para encontrarse a sí misma.

MOANA

Una princesa que no cumple con los estereotipos de belleza, es curiosa, aventurera, luchadora, navegante, aprende de sus errores, inteligente y el matrimonio ni se menciona en la película. Me enamoré de ese personaje.

Entonces la próxima vez que una niña diga que quiere jugar a las princesas, muéstrale como las princesas también son geniales.

Mi hijo se cree Superhéroe

Muchas veces vemos a nuestros hijos ponerse una capa y saltar desde una silla al suelo alentando un sonido e imitando peleas que ven en television. El creerse un superhéroe es una conducta normal en NIÑAS y NIÑOS, y responde sencillamente al hecho de querer jugar y abrirse paso con su imaginación, en donde la silla tal vez es un edificio y el suelo un rio de lava por sobre el cual tienen que luchar con el villano Doctor Tocino.

Uno de los fundamentos básicos de los niños es dejarlos jugar y jugar de manera libre, estableciendo como padres límites en el sentido del lugar donde pueden hacerlo y con que si y con que no, pero dejarlos jugar, es por lo mismo también que siempre se aconseja dejar a los niños jugar SOLOS, muchos padres se «desesperan» porque no saben «cómo entretener a sus hijos» y terminan simplemente pasándoles un celular o un computador para que vean videos y asi se mantengan «entretenidos». Gran error, la mejor forma de entretener a un niño es justamente lo contrario, dejarlo explorar solo, que se aburra, sin tener ese «aburrimiento» el niño no logrará hacer trabajar esa imaginación.

El Dr Eduardo Hernández, del blog Terapia de la Conducta Infantil, señala que «los niños entre 2 a 6 años se encuentran desde el punto de vista del desarrollo cognitivo en la etapa preoperacional, es decir, una etapa evolutiva caracterizada por un pensamiento mágico y egocéntrico.» Es aquí donde surgen los amigos imaginarios o de vivir realidades distintas a las suya, por ejemplo: soy cajero de un supermercado, soy médico, etc.

Señala además que «Así mismo este pensamiento mágico, hace que los niños se identifiquen con personajes de la televisión (tanto reales como de cómics), se sientan como ellos, piensen, hablen y actúen como ellos, y en el caso de los superhéroes, se crean con los poderes de éstos (fuertes, veloces, invencibles) y con la capacidad de resolver conflictos y situaciones reales de manera fantástica. El mundo de los niños es tan mágico que una caja se convierte en un poderoso barco pirata en busca de aventuras, o en una nave espacial rumbo a lo desconocido,  pueden ser el rey o la reina de un país importante, y su mascota puede convertirse en un valiente guerrero que les ayudará a proteger su territorio de los invasores.»

¿Hasta que punto creerse un super héroe es algo «normal» en la conducta del juego de un niño?

Según las investigaciones publicadas en la revista Journal of Abnormal Child Psychology, cuando los niños en edad preescolar ven películas de superhéroes no se quedan con esos valores de defensa y generosidad, sino con la agresividad y violencia de la acción.

La profesora Sarah M. Coyne, que ha dirigido el estudio, ha explicado que los niños pequeños que se exponen de manera demasiado frecuente a la cultura de los superhéroes, son más proclives a ser más agresivos tanto físicamente como en la manera en la que se relacionan con los otros. Esto se debe a que la mayor parte de los contenidos protagonizados por superhéroes no suelen estar creados para niños, por lo que tienen tramas narrativas muy complejas que no llegan a comprender. Como consecuencia, se quedan en el primer plano de lo que ven en las pantallas: las violentas luchas entre buenos y malos.

Es fundamental entonces ver estas peliculas con ellos, explicarles que es una fantasía, que está bien jugar o admirarlos, etc, pero que es una fantasía y que esas cosas no suceden en la vida real. Sin la necesidad de entregarle adjetivos negativos tampoco, solo desde un punto de vista neutral y enseñarles que al igual que una pelicula que se termina después de un rato, pasa lo mismo con el juego.

Límites para la Fantasía

Enseñar y conversar sobre los riesgos que significa por ejemplo saltar desde la torre mas alta de la ciudad si no se hace con las medidas de seguridad adecuadas o supervisadas por un adulto, no queremos que nuestros hijos pierdan tampoco la noción de la realidad y vivan como en las peliculas sin miedo a nada.

El Dr. Hernández señala también en su blog algunas recomendaciones que serán útiles para manejar adecuadamente estas situaciones:

– Establece canales abiertos de comunicación con tu hijo.
– Aprende a escuchar sin juzgar ni condenar.
– Comparte con ellos sus fantasías y participa de sus juegos.
– Gánate la confianza de tu hijo para que te haga partícipe de sus emociones.
– En forma de cuento introduce progresivamente elementos reales de la vida diaria.
– Enséñale habilidades sociales para interactuar con sus pares.
– Fomenta la confianza en sí mismo.
– Enséñale a resolver los conflictos sociales con la palabra.

Esperamos te haya sido útil este artículo.

la importancia de la Danza en el desarrollo de los Niños

La danza como concepto es algo que todos los niños llevan dentro, lo realicen o no como una disciplina diaria, desde el bebé se mueve libremente en el vientre de su madre ya está generando un movimiento que se puede considerar como una danza, ya que es algo que hace de forma natural y no es impuesto. La danza como concepto responde a eso, a la moverse libremente ya sea al ritmo de la música, al ritmo de alguna pulsación, o incluso según el viento y el movimiento de las olas de mar.

Por lo mismo, cuando se acerca un niño a cualquier disciplina relacionada con la danza, la respuesta es inmediata e insisto, de manera natural, no tienen prejuicios para expresar el movimiento de su cuerpo de forma libre y espontánea, es con el correr de los años que vamos colocando «etiquetas» a los diferentes tipos de movimientos que realizamos, pero en los niños lo interesante insisto, es que lo realizan de forma libre y natural.

Carolina Bravo, es docente e investigadora de la danza y explica que si tu dejas un niño en libertad, siempre va a querer estar en movimiento. Ella señala además que la Danza en el niño no solo es una necesidad, sino que además es un derecho, pero lamentablemente con el tiempo las personas van perdiendo la relación con su corporalidad y con la relación con su entorno. Es por lo mismo que es fundamental permitir que los niños exploren la danza en su esencia y sin apellidos, y luego con el tiempo poder integrarlos a diferentes disciplinas.

En el sitio EresMamá explican que muchas veces, los niños que practicaron danza durante su infancia se dedican a otras cosas cuando crecen. Se vuelven profesionales y honestamente muy pocos siguen danzando, pero la disciplina aprendida en aquellos tiempos de baile los ayudará en casi todos los niveles de sus vidas, la mayoría mantiene la motivación para salir adelante en sus carreras profesionales y tener una vida sana.

La danza ayuda al desarrollo físico del cuerpo, pues define la figura. Además, provee una imagen positiva para los niños, porque les genera sentimientos de confianza en sí mismos, disciplina, gracia, entre otras cualidades, como la creatividad, el trabajo grupal y de coordinación.

Los médicos ortopedistas muchas veces recomiendan la danza como una forma de fortalecer el pie, la rodilla y las piernas.

Por lo mismo les decimos que «nunca es tarde» para acercarse a la Danza.

 

 

(más…)

La importancia de incentivar la lectura en los Niños

Los libros son un pilar fundamental en el desarrollo cognitivo y emocional de los más pequeños. Embarcarse en la lectura desde la infancia no solo proporciona deleite y placer, sino que aporta una magnífica herencia cultural, científica y literaria. Es un transporte de lo más efectivo, que nos acerca a nuevos e interesantes mundos.

La lectura es un maravilloso proceso interactivo en el que se establece una importante relación entre el texto y el lector que contribuye al desarrollo de las áreas cognitivas del cerebro y el desarrollo emocional. La importancia de adquirir este hábito desde edades tempranas se basa en sus beneficios a la hora de estudiar, adquirir conocimientos y la posibilidad de que los niños y niñas experimenten sensaciones y sentimientos con los que disfruten, maduren y aprenden, ríen y sueñen.

El problema es que hoy en día la digitalización ha influido en muchas ocasiones de forma negativa en la lectura, no solo para los niños. A menudo es frecuente ver a los niños entretenerse con tablets o smartphones desde una edad muy temprana, antes incluso de que aprendan a leer o a escribir. Independientemente de la conveniencia o no de este hábito, es importante aprovechar esta etapa en la que están ávidos de recibir información para despertarles esa curiosidad innata mediante la lectura de un libro. Por ejemplo, leyéndolo para ellos.

Consejos para motivar la Lectura

  • Es indispensable disponer de libros en casa, ojalá una amplia variedad de cuentos y es importante que los padres se los lean a menudo para crear un hábito y para que se familiaricen con los libros.
  • Considerar libros que se adecúen a la edad del niño y principalmente a sus gustos. Es importante que tengan una buena selección donde ellos puedan escoger cuando les apetezca.
  • Visitar bibliotecas y Librerías. De este modo, comenzarán a familiarizarse con la búsqueda de libros y a descubrir nuevas lecturas e irán conociendo las diferentes temáticas que existen y todos los tipos de libros que se pueden encontrar, les llamarán la atención los titulos, las portadas y muchas veces sus interiores con llamativos diseños y pop-ups 
  • La dramatización de los libros cuando se le están leyendo a los niños es otra de las mejores actividades que se pueden hacer para fomentar el gusto por la lectura. Para aprender a leer no hay nada mejor que hacer una interpretación de las historias, que consiga interesarlos y divertirlos.
  • Ofrecer libertad para elegir los libros que ELLOS quieran y dejar aquellos que no les apetezcan leer o nos les llame la atención la historia. No se debe forzar a leer a un niño, pues lo único que se conseguirá es que pierdan interés por la lectura y que acaben considerándola como una actividad aburrida.

Los beneficios de la lectura en los niños

Como hemos comentado la lectura tiene múltiples beneficios. En primer lugar, es indispensable en el desarrollo de las capacidades mentales del niño, en el desarrollo de la memoria, del lenguaje, de su capacidad de abstracción, así como de su imaginación.

Además, la lectura les ayuda a conocer más sobre el mundo en el que viven, a conocerse a sí mismos y a su entorno más a fondo. Es una fuente única de nuevas experiencias.

Por ello, es tan importante que empiecen a familiarizarse con los textos cuanto antes, aunque no hayan aprendido a leer aún, por ejemplo, teniendo presentes los libros o contándoles cuentos, para que cuando se les inicie en la lectura en la escuela, no les resulte una actividad extraña

¿Cómo preparar a mi hijo para la llegada de su hermanito?

Un nuevo bebé trae alegrías y desafíos a una familia. Los padres están entusiasmados pero también nerviosos por la reacción de sus hijos mayores ante el recién nacido.

Surgen todo tipo de preguntas: ¿Cómo deberíamos decirles a nuestros hijos mayores que van a tener un hermanito o hermanita? ¿Se pondrán celosos del nuevo bebé? ¿Cómo podemos ayudarlos a aceptar la situación?

Los niños de distintas edades reaccionarán de manera diferente a un nuevo bebé.
Si saben qué esperar de cada grupo de edades, podrán manejar mejor los cambios en su familia.

Niños pequeños de 1 a 2 años

Los niños de esta edad no entenderán mucho lo que significa tener un nuevo hermano o hermana. Sin embargo, permitan que su hijo los escuche hablar sobre el «nuevo bebé» y perciba su entusiasmo. Quizá no entienda por qué están entusiasmados, pero se contagiará de su actitud y también sentirá emoción.

Tenga en cuenta que probablemente no podrá satisfacer las necesidades de ambos niños todo el tiempo; especialmente, no podrá hacerlo sola. Si se siente abrumada, busque apoyo y un par de brazos más de su cónyuge, familiares y amigos.

Miren libros ilustrados sobre un nuevo bebé. Por lo menos, su niño estará familiarizado con palabras como «hermana», «hermano» y «nuevo bebé».

Cuando nazca el nuevo bebé, intente hacer algo especial para su hijo mayor. Algunas ideas incluyen darle un regalo especial; dejarlo pasar algún tiempo a solas con papá, la abuela u otro adulto especial; o llevarlo a un lugar especial.

Niños en edad escolar de 2 a 4 años:

A esta edad, su hijo todavía está muy apegado a usted y no entiende cómo compartirla con los demás. Su hijo también puede ser muy sensible al cambio y puede sentirse amenazado por la idea de un nuevo integrante de la familia. Aquí hay algunas sugerencias que pueden ayudar a su hijo en edad preescolar a convertirse en hermano o hermana mayor.

Espere un tiempo antes de decirle a su hijo en edad preescolar acerca del bebé. Explíqueselo a su hijo cuando empiece a comprar muebles o ropa de bebé o si él comienza a preguntar sobre la «estómago» cada vez más grande de mamá. Los libros ilustrados para niños en edad preescolar pueden ser muy útiles. También pueden serlo las clases para hermanos (pregunte en su hospital si están disponibles). Intente hablar con su hijo antes de que se entere sobre el nuevo bebé por otra persona.

Sea honesto. Explique que el bebé será lindo y tierno, pero también llorará y demandará gran parte de su tiempo y atención. Además, cerciórese de que su hijo mayor sepa que quizás pase un tiempo antes de que pueda jugar con el bebé. Asegúrele a su hijo que lo amará tanto como lo hace ahora, una vez que nazca el bebé.

Incluya a su hijo en edad preescolar en los planes para la llegada del bebé. Esto lo hará sentir menos celoso. Permita que la acompañe a comprar artículos para el bebé. Muéstrele sus propias fotografías de bebé. Si va a utilizar algunos de sus viejos juguetes de bebé, permítale jugar con ellos un poco antes de prepararlos para el nuevo bebé. Cómprele a su hijo (niño o niña) un muñeco o una muñeca para que pueda cuidar de «su» bebé.

Programe los cambios importantes en la rutina de su hijo. Si puede, termine con el entrenamiento para ir al baño o para pasar de la cuna a una cama antes de que llegue el bebé. Si eso no es posible, postérguelo hasta después de que el bebé esté instalado en el hogar. De lo contrario, el niño puede sentirse abrumado al intentar aprender cosas nuevas además de todos los cambios que ocasiona el nuevo bebé.

Prepárese a que su hijo puede tener un pequeño retroceso. Por ejemplo, es posible que su hijo que ya dejó los pañales de repente comience a tener «accidentes» o quiera tomar un biberón. Esto es normal y es la manera en que su hijo mayor se asegura de que todavía tiene su amor y atención. En lugar de decirle que no se porte como un bebé, bríndele la atención que necesita. Elógielo cuando actúe como un niño más grande.

Prepare a su hijo para cuando usted esté en el hospital. Puede sentirse confundido cuando usted se vaya al hospital. Explíquele que volverá con el nuevo bebé en pocos días.

Reserve un tiempo especial para su hijo mayor. Leer, jugar, escuchar música o simplemente conversar. Demuéstrele que lo ama y quiere hacer cosas con él. Además, permita que se sienta parte de las cosas pidiéndole que se acurruque junto a usted al alimentar al bebé.

Pídale a familiares y amigos que pasen tiempo con su hijo mayor cuando vengan a ver al nuevo bebé. Esto lo ayudará a sentirse especial y a evitar que se sienta excluido de todo el entusiasmo. También podrían darle un pequeño regalo cuando traigan regalos para el bebé.

Planee que su hijo mayor pase tiempo con su papá. Un nuevo bebé es una excelente oportunidad para que los padres pasen tiempo a solas con los hijos mayores.

Niños en edad escolar de 5 años en adelante

Los niños mayores de 5 años generalmente no se sienten tan amenazados por la llegada de un nuevo bebé como los niños más pequeños. Sin embargo, pueden sentirse celosos de la atención que recibe el nuevo bebé. Para preparar a su hijo en edad escolar para un nuevo bebé:

Dígale a su hijo lo que está sucediendo en un lenguaje que pueda entender. Explíquele lo que significa tener un nuevo bebé y qué cambios pueden afectarlo, tantos los buenos como los que no son tan buenos.

Permita que su hijo mayor ayude a preparar las cosas para el nuevo bebé arreglando su habitación, eligiéndole ropa o comprando pañales.

Si es posible, permita que su hijo mayor venga al hospital poco después de que el bebé haya nacido para que se sienta parte de la familia en crecimiento.

Cuando traiga al nuevo bebé a la casa, deje que su hijo mayor sienta que tiene un papel que desempeñar en el cuidado del bebé. Dígale que puede cargar al bebé, aunque debe preguntarle a usted primero. Elógielo cuando sea tierno y amoroso con el bebé.

No se olvide de las necesidades y actividades de su hijo mayor. Hágale saber cuánto lo ama. Haga un esfuerzo para pasar algún tiempo a solas con él todos los días; aproveche este momento como una oportunidad para recordarle lo especial que es.

Fuente Adapted from Sibling Relationships (Copyright © 2007 American Academy of Pediatrics, updated 3/2007)

Mi hijo tiene miedo a los perros | ideas para ayudarlo

Es muy difícil determinar la causa por la que un niño tiene miedo a los perros, aunque hay ocasiones en las que los padres sí parecen tenerlo claro.

En la mayoría de las ocasiones, el miedo a los perros es la cosecuencia de enfrentarse a algo desconocido; es decir, es una reacción lógica y natural propia de aquellos niños que no se han criado con perros ni están en contacto habitual con ellos.

Al desconocer cómo interactuan ests animales y qué reacción cabe esperar de ellos, es lógico que muestren cierto recelo cuandos se cruzan con uno.

Comentarios del entorno

En otras ocasiones, ese miedo puede venir infundado por comentarios que escucha el niño de boca de los adultos y que contribuyen a generar en su mente una imagen alterada de los perros.

Esto ocurre, por ejemplo, cuando los padres también tienen miedo a estos animales y así lo manifiestan delante del niño, o cuando se utiliza la figura del perro para obligar al niño a hacer algo («si no dejas de llorar ese perrito va a venir a morderte», «si no te comes la comida, vendrá el perro y te la robará»).

Malas experiencias

Si en cambio, tu hijo no tenía miedo a los perros y de pronto comienza a tenerlo, quizá se deba a una mala experiencia de la que puede que incluso no te hayas percatado. A veces basta un ladrido inesperado mientras le acariciaba, una escena impactante en una película, o cualquier otra reacción del animal, -no necesariamente peligrosa,- para asustar a un niño pequeño.

Mención aparte merece la terrible experiencia que viven el niño que es atacado por un perro.

¿FOBIA O MIEDO?

El miedo es un sentimiento que se genera o bien a través de una mala experiencia vivida o bien hacia lo desconocido. Cuando los niños son pequeños, si desde la primera vez que ven a un perro parecen tener miedo, es sin duda un miedo generado por lo desconocido. Si antes le gustaban los perros y ahora parece evadirlos quizá haya tenido una mala experiencia con uno que tú no sepas.

La fobia sin embargo, no responde a ningún estímulo lógico ni a una razón aparente. A veces, tan solo con ver imágenes en fotos, revistas u otros medios, el niño ya muestra su fobia. La fobia además puede desencadenar en cuadros de ansiedad, respiración alterada y otros cambios físicos. Lo mejor para tratarla es acudir a un psicólogo.

¿Cómo apagar el miedo a los perros de mi hijo?

Una vez que hemos descartado que lo que nuestro hijo tiene es fobia, veamos los pasos a seguir para eliminar el miedo que los niños puedan sentir hacia los perros.

No los obligues

Muchas veces caemos en el error de subestimar los miedos de nuestros hijos pensando que es una tontería y que no tienen motivo para sentirse así. Esto nos lleva a querer obligarlos a hacer lo que nosotros queremos que haga, en este caso acercarse a un perro. ¡Error! Nuestro hijo es un ser pequeño con sus propios sentimientos y emociones y no vamos a cambiar eso con una obligación. Conseguirás el efecto contrario al que buscabas.

Usa placebos

Una vez que te has decidido a darle la importancia debida al miedo a los perros que siente tu hijo, usa imágenes, muñecos y otros para acercarte a él, y más importante todavía, para que él se acerque a los perros.

Enséñale fotos de cachorritos, montad juntos un puzzle de perritos, podéis ver películas de canes… Algo que funciona es comprarle un peluche de perro y enseñarle a jugar con él como si fuera uno de verdad. Es probable que poco a poco quiera acercarse a uno.

Enséñale cómo hacerlo

Cuando estés con tu hijo en la calle y veas a un perro, pregunta a sus dueños si lo puedes acariciar (por si acaso es agresivo). Si el dueño te da su visto bueno, acércate a él y hazle caricias mientras le dices cosas bonitas. Tu hijo verá que no hay ningún peligro y es posible que también él quiera hacerlo.

No adoptes un perro

Si tu hijo no está preparado no creas que por traer un perro a casa la situación mejorará, puede suceder todo lo contrario. Esto en cierto modo sería como obligarlo a convivir con su miedo y es posible que el niño pase todo el tiempo asustado. Se pueden crear trastornos del sueño y también en el carácter.

Muéstrale cómo acercarse a un perro

Enseña a tu hijo que debe acercarse de forma tranquila, dejar que lo huela y luego podrá acariciarlo. Avísale que el perro puede querer lamerlo o subirse sobre él, dejándole claro que lo único que el animalito quiere es jugar y que no tiene por qué preocuparse.

Cuida tus palabras

A veces nos aprovechamos del miedo de nuestros hijos para que hagan lo que deseamos, por ejemplo, comer. Para conseguirlo decimos cosas como “si no comes el perro del vecino vendrá a comerte a ti”. O si no duermes “el perro de enfrente vendrá a morderte”.

Quizá hayamos caído en el error de decir a su hermano o a papá delante de él cuando se han acercado a un perro “cuidado vaya a ser que te muerda”. Todo esto ha podido influir negativamente en el punto de vista que tu hijo tiene de los perros.

por Virginia Duque Mirón

fuente: misanimales

Mi hijo es adicto al «Fortnite» – Señales para reconocerlo

El videojuego más popular del mundo, el Fortnite, también se ha convertido en una obsesión para muchos jóvenes y una preocupación para los padres. ¿Cuánto rato podemos dejarles jugar para que no se convierta en una adicción con consecuencias?

Por Pablo Cubí

Los padres con hijos entre 12 y 18 años (a veces incluso más pequeños) tienen un nuevo motivo de conflicto. El videojuego Fortnite se ha convertido en el principal entretenimiento de los jóvenes y que lo apaguen es muchas veces una batalla diaria, cansina e infructuosa.

Jugar a videojuegos no es malo si no interfiere en la vida diaria de los jóvenes, es decir, debe ser una forma más de ocio para ellos que compaginen con una vida que incluye otras actividades diversas. El problema, como en todo, está en el exceso.

Y es que ahora han aparecido estudios que advierten que quizá hay que poner freno a los jóvenes porque el juego puede llegar a crear una peligrosa adicción como ocurre por ejemplo con los juegos de azar.

UN VIDEOJUEGO QUE ENGANCHA

En el caso concreto de este juego ha sido el gran negocio de los últimos dos años, ha revolucionado el mercado y se ha convertido en un gran negocio que ya abarca varias esferas del marketing.

Fornite engancha por múltiples motivos.

  • Es una acertada combinación de juego de guerra y reto. En la batalla en la que puedes ir solo o en equipo y en la que también tienes retos que superar.
  • Es a lo que todos los amigos juegan (cuenta con 250 millones de usuarios).
  • Es una descarga de adrenalina durante los veinte minutos de media que dura cada partida. Que las partidas sea rápidas, engancha más.
  • Todo el rato encuentras cosas nuevas, cofres, armas que lo hacen muy entretenido.
  • El videojuego premia las victorias con bailes, armas y otros accesorios que incitan a seguir jugando.
  • Es gratis y se puede jugar en todo tipo de consolas de videojuegos y ordenadores.
  • “El cóctel es perfecto y los bailes rituales tras las victorias son reproducidos por los chicos y chicas fuera del juego, en su vida real», explica el psiquiatra Sergio Oliveros Calvo.

¿CÓMO UN JUEGO SE CONVIERTE EN ADICCIÓN?

Una estadística señalaba que ya el 1,5% de adolescentes inscritos en el juego en línea mostraban signos de adicción.

El tipo de adicción no es exactamente la del alcohol o las drogas. Según explica el doctor Oliveros, en las partidas se activa una parte de nuestro cerebro, la que usaban nuestros ancestros en periodo de caza o de huida del depredador.

En la partida se activa nuestro instinto cazador primario y nos impide parar

“Durante la lucha en la naturaleza, abandonar equivale a morir, lo que va en contra de nuestra biología, por lo que nos vemos impulsados a terminar la partida”, aclara el psiquiatra.

¿CUÁNTO RATO PUEDE JUGAR UN NIÑO?

La Organización Mundial de la Salud ya reconoce el trastorno por adicción a los videojuegos como enfermedad mental.

Los propios expertos de la OMS aseguran que la mayoría de personas que juegan a videojuegos no tienen problemas pero que sí es cierto que un uso excesivo puede generar efectos peligrosos sobre la salud. Pero ¿cuánto tiempo es demasiado?. El doctor Oliveros Calvo cree que no hay un tiempo «saludable» de juego al Fortnite o a algún otro similar. «Los niños tienen que poder relacionarse entre ellos, practicar juegos al aire libre». En su tiempo de ocio deben combinar actividades deportivas, creativas o de cualquier otro tipo, con los videojuegos en menor proporción.

«Yo lo que recomendaría sobre los videojuegos en general es que cuanto menos rato, mejor-sentencia el psiquiatra-. En todo caso, no más de media o una hora diaria».

No hay un tiempo considerado «saludable» para los vídeo juegos

El hecho de que se pueda jugar con los propios amigos (cada uno en su casa) o hacer amigos en línea no se puede considerar tampoco vida social. Los niños se deben relacionar directamente. Decir «Mátalo» o «Apunta a tu derecha» no es comunicación.

«Nuestros hijos nunca han estado más solos que ahora pese a que tienen móviles con redes sociales y juegos conectados», aclara contundente el doctor Oliveros Calvo.

FORTNITE NO INCITA A LA VIOLENCIA

Pese a lo que se puede pensar, este en concreto no es un juego especialmente violento aunque consiste en matar a todos los otros.

Se ha comprobado que es una manera de sacar adrenalina. «Es posible que la descarga de la agresividad en el juego evite su descarga en la vida real – opina el experto»

Otra cosa es que hay niños con tendencias agresivas y que prefieran estos juegos o se obsesionen con ellos. El juego bélico podría ser un síntoma del carácter del niño que puede que requiera cierta ayuda para gestionar, pero no es el origen. Los juegos violentos no vuelven a los niños más agresivos en la vida real

Además, las muertes no son sanguinarias. Los personajes no están dibujados especialmente agresivos. Por eso se autoriza a partir de los 12 años.

El problema es que su popularidad ha hecho que haya padres que ya estén dejando a niños de diez años o más pequeños jugar. Esto puede provocar un estrés excesivo o facilitar la adicción posterior.

LOS SÍNTOMAS DE ADICCIÓN

Se considera que el problema con los videojuegos es preocupante cuando interfiere en la vida social, familiar, escolar o laboral del jugador.

La Asociación Americana de Psiquiatría ha publicado una lista de criterios para evaluar la adicción a los videojuegos que puede extrapolarse al Fortnite.

  1. Obsesión con el videojuego y pérdida de interés a otros pasatiempos.
  2. Aumento progresivo del tiempo de juego.
  3. Mentir sobre el tiempo real de juego.
  4. Síntomas de abstinencia cuando no se puede jugar: irritabilidad, tristeza o inquietud.
  5. Pérdida de la noción del tiempo.
  6. Abandono de los estudios o del trabajo por el juego.
  7. Incapacidad para parar cuando se impone una hora límite.

¿QUÉ PUEDEN HACER LOS PADRES?

Los especialistas en adicciones sitúan, fuera del uso normal, dos fases previas antes de que se convierta en una adicción y provoque síntomas de abstinencia:

El consumo perjudicial es cuando provoca un desorden grave. «Cuando consume se pone mal y le dura incluso rato después de terminar», aclara el doctor Oliveros.

El abuso es cuando tiene un consumo exagerado, aunque puede dejar de jugar sin que le provoque síndrome de abstinencia.

En las primeras fases podemos prevenir el trastorno limitando el tiempo de los videojuegos.

“Lo primero es marcar conjuntamente con el menor un horario para que se reparta equilibradamente el tiempo entre estudio, juegos con sus hermanos o amigos y Fortnite”, explica el psiquiatra.

Hay que pactar con el menor el horario de juego y el de otras actividades

Los padres deben implicarse. Jugar con él a otras cosas, fomentar los juegos a aire libre. Probar nuevas actividades para intentar descubrir cosas que también le resulten de interés.

¿CÓMO SE TRATA ESTA ADICCIÓN?

El doctor Oliveros apunta que “es importante descartar la coexistencia de otros trastornos que suelen estar presentes (fobia social, personalidad dependiente y esquizoide, entre otras) y tratarla específicamente para mejorar el pronóstico”.

El tratamiento se puede basar en la psicoterapia cognitivo-conductual centrada en el control de los impulsos, la gestión de la ansiedad, y la prevención de recaídas así como requerir fármacos que disminuyen el impulso para jugar.

fuente: Sabervivirtv

GROOMING – Qué es y Cómo evitarlo

El Grooming y, en su evolución digital, el online grooming (acoso y abuso sexual online) son formas delictivas de acoso que implican a un adulto que se pone en contacto con un niño, niña o adolescente con el fin de ganarse poco a poco su confianza para luego involucrarle en una actividad sexual.

Esta práctica tiene diferentes niveles de interacción y peligro: desde hablar de sexo y conseguir material íntimo, hasta llegar a mantener un encuentro sexual.

Se trata de un proceso en el que se produce un vínculo de confianza entre la víctima y el acosador. Este intenta aislar poco a poco al menor, y lo consigue desprendiéndolo de su red de apoyo (familiares, profesores, amigos, etc.) y generando un ambiente de secretismo e intimidad.

En el caso del online grooming el abusador envía, a través de un medio tecnológico, material sexual al niño o niña. Además, se suele hacer pasar por menor y adapta el lenguaje a la edad de la víctima. Es una violencia igual de real que la física, pero de la que no se puede huir.

UN ACOSO MÁS COMÚN DE LO QUE PENSAMOS

PDI recibió en 2019 un total de 1.077 denuncias, e investigó 4.124 casos, bajo las figuras penales de abuso sexual impropio de mayor de 14 años, abuso sexual impropio en menor de 14 años, adquisición o almacenamiento de material pornográfico infantil, comercialización y/o producción de este último.

“Estos casos siempre van en alza en la medida que las tecnologías se vuelven de más fácil acceso y masivas. El que algunos niños tengan celulares propios y perfiles en redes sociales, a edades tempranas los expone al riesgo de ser contactados por desconocidos que se hacen pasar por jóvenes o menores de edad”, explica el comisario y psicólogo Mauricio Araya, de la Brigada del Cibercrimen.

LAS FASES DEL ‘ONLINE GROOMING’

El grooming incluye una serie de conductas que pueden ser desordenadas, pero, por lo general, existen patrones de conducta y fases comunes que vamos a ver a continuación para poder detectarlo y prevenirlo.

La creación de un vínculo de confianza: En muchos casos a través de sobornos o engaños el agresor contacta con la niña o niño y establece el vínculo de confianza. Para ello normalmente finge otra edad, muy cercana a la de la víctima. Además, puede que el abusador haga regalos, empatice a un nivel profundo con los niños y niñas haciendo que escucha sus problemas y aproveche esa información para chantajear después.

El aislamiento de la víctima: En esta fase el agresor persigue arrancar la red de apoyo natural del menor (familiares, amistades, docentes, etc.) dejándolo desprotegido. De esta manera insiste en la necesidad de mantener todo en secreto.

La valoración de los riesgos: El agresor tiende siempre a asegurar su posición, así que suele preguntar a la víctima si alguien más conoce su relación e intenta averiguar quién más tiene acceso al ordenador o dispositivo que utiliza el menor.

Conversaciones sobre sexo: Una vez se siente con confianza, el abusador empieza a introducir conversaciones sexuales de manera paulatina. Busca que la víctima se familiarice tanto con la temática sexual como con el vocabulario.

Las peticiones de naturaleza sexual: Este es el objetivo principal del online grooming. En esta última fase el criminal utiliza la manipulación, las amenazas, el chantaje o la coerción para que la víctima le envíe material sexual, relate fantasías sexuales o la relación culmine con un encuentro físico.

¿CÓMO PREVENIR EL ‘GROOMING’?

Ante un fenómeno tan complejo, la respuesta debe ser integral y la forma más eficaz de actuar contra la violencia viral se basa en la prevención. Lo más indicado es intervenir en la educación en positivo a niños, niñas y adolescentes.

En primer lugar, es necesaria una educación afectivo-sexual, que forme a los más jóvenes en materia de sexualidad, y al mismo tiempo es importante la formación en un uso seguro y responsable de las herramientas digitales.

Es esencial tener en cuenta que especialmente en el online grooming el engaño es lento y no hay consentimiento del niño o niña, no son conscientes de lo que les ocurre, y no tienen las herramientas adecuadas para defenderse. Nunca podrá ser culpa de ellos.

En definitiva, la comunicación y la educación afectivo-sexual, juntas con el apoyo del entorno más cercano a los menores, son las herramientas más eficaces, tanto para prevenir la violencia, así como para no perpetuar sus consecuencias a largo plazo.


En nuestro tercer capítulo del podcast CASACLUB, conversamos sobre este tema junto a la psicóloga infantil Priscila Bahamondes. Te invitamos a oirlo.

Como relacionarse con los hijos de mi pareja | 5 pasos para llevarse bien

un artículo de Ángel Rull

Los modelos clásicos de familia han ido cambiando y normalizándose con el paso de los años. Familias que se restructuran y a las que los miembros deben adaptarse. Estos cambios afectan a nivel emocional y es necesario un esfuerzo y una aceptación de la nueva realidad para que tanto padres como hijos alcancen una nueva forma de bienestar.

Cuando el cambio lleva de la mano que las parejas tengan hijos de anteriores relaciones, el cambio es especialmente sensible. Los progenitores son los que han decidido de forma unilateral la nueva estructura. Es el momento, por tanto, de establecer una serie de ajustes emocionales, especialmente desde el adulto, para que reine la cordialidad y puedan alcanzarse niveles de felicidad familiar.

Hijos y nueva pareja

Cuando un matrimonio decide divorciarse, lo habitual es que el hijo, independientemente de su edad, pretenda ser leal a ambos padres y mantenga, aunque sea de forma inconsciente, un deseo de que vuelvan a unirse. Se debe no a una perspectiva egoísta, sino de necesidad de seguridad. Los niños son especialmente sensibles a los cambios, necesitan sus rutinas, donde estar tranquilos. Los divorcios rompen esa seguridad a la que siempre querrán volver.

Cuando los niños siguen teniendo esperanza sobre la reconciliación, no aceptan que los padres quieran rehacer su vida con otras parejas. Notan que un extraño, alguien que no conoce, amenaza aún más su seguridad. Además de los celos que pueda haber de por medio, es la nueva persona quien rompe los límites y genera miedo y desconfianza. Por tanto, la no aceptación de la pareja es únicamente, en la mayoría de los casos, una cuestión que nada tiene que ver con lo personal.

Pasos para llevarse bien

La primera reacción de los hijos al ver a la pareja del padre o de la madre, es rechazo. Se haga más visible o no, es la emoción reinante, aunque a veces hayamos preparado al niño para este encuentro. Cuando el encuentro es con niños adolescentes, el ajuste puede hacerse de una forma más razonable, pero siempre habrá esa falta de armonía.

Una vez superado el primer día, a la hora de establecer una relación con los hijos de la pareja, hay que establecer una serie de pasos que nos ayudarán a que reine la cordialidad. Esto generará con el paso del tiempo felicidad y bienestar.

1. Hay siempre límites

Hay un límite indivisible con los hijos, y es que no son tuyos. A la hora de tratarles o de procurar darles una educación, debes tener esto presente. Esto es bilateral, porque el cariño o el amor que ellos te darán no será incondicional. Tienen otro padre u otra madre que recibirá ese amor en mayores cantidades.

2. Necesitas tu lugar

Hay que adaptarse y encontrar un lugar en la relación. Que no haya grandes desequilibrios, que te trate como a una pareja, aunque lleve su tiempo.

3. Respeta al ex

Las parejas al separarse no siempre hablan bien de sus ex. No te conviertas en cómplice de ello, especialmente si están los hijos delante. Ante todo, la otra persona es la madre o el padre de los niños, y hay un vínculo de amor que no hay que envenenar.

4. Puntos comunes

Cuando buscamos llevarnos bien con una persona, lo principal es buscar intereses comunes. Aunque haya diferencia de edad, esto puede lograrse, ya sea a través del deporte, la naturaleza o los libros. Con el tiempo, eso creará un vínculo muy fuerte y una búsqueda de planes sin que haya necesidad de que esté el progenitor presente.

5. Hablar siempre

Las conversaciones deben ir ganando en profundidad. Los niños quieren sentirse escuchados y respetados, expresar por qué no están bien o qué hay de positivo en el día que han vivido. Este espacio a los sentimientos fortalece la relación y crea seguridad.

fuente: el periódico

Los niños aprenden lo que ven en sus Padres | Desarrollando conductas infantiles

Escrito por Webmaster Psicología

El aprendizaje infantil comienza con la observación. Los niños ven lo que hacen sus padres, cómo se comportan, y aprenden esas mismas conductas, las adquieren en su repertorio y las repetirán en un futuro.

Los padres son el modelo en el que se fija nuestro hijo y por el cual puede desarrollar hábitos y conductas saludables.

Aprender es algo que hacemos desde que nacemos. Los primeros años de vida son esenciales en la formación de conductas nuevas, y la primera técnica para aprender es simplemente observar.

Los niños, sobre todo los más pequeños, están constantemente observando lo que les rodea y aprendiendo de ello. Es lógico; es su marco de referencia, lo primero que conocen y, por tanto, lo que consideran único y verdadero, sin cuestionarse nada más. Uds son las personas a las que más tiempo ven los hijos, y, por tanto, de las que más aprende.

Conductas aprendidas para el futuro

El estilo de comportamiento y el patrón de conductas que seguirá ese niño en sus próximos años dependen en gran parte de esta etapa. Y esto sirve tanto para conductas positivas como para negativas.

Si ve que sus padres critican a cualquier persona por algún defecto, aprenderá que lo correcto es criticar a los demás; si ve que sus padres ayudan a la vecina a llevar la compra, aprenderá que lo correcto es ayudar al que lo necesita; si ve que sus padres se hablan a gritos e insultos, aprenderá que lo correcto es ese estilo de comunicación; si ve que sus padres aceptan las críticas y son tolerantes, aprenderá que lo correcto es esa forma de comportarse.

Todo eso que ha aprendido será lo que haga de mayor. En la práctica clínica queda demostrado cada día: la mayoría de personas se comportan según lo que aprendieron de pequeños.

La gente que sufre algún episodio de depresión, en muchas ocasiones, ha tenido un padre o una madre con un estilo de personalidad depresivo; los maltratadores suelen haber sido agredidos o maltratados cuando eran niños, o alguno de sus padres era violento con el otro; las personas inseguras o con miedo a que ocurra algo terrible han tenido, muchas veces, unos padres que les han protegido de absolutamente todo.

Y como éstas, otras muchas conductas se las debemos a nuestros padres.

Los padres deben enseñar hábitos saludables

Más allá de estos comportamientos concretos, los padres también son clave en el aprendizaje de estilos de vida saludables del niño. Por ejemplo, los adolescentes con padres fumadores tienen tres veces más probabilidad de adquirir este hábito que los que no fuman. El aprendizaje al observar sigue siendo igual de crucial en otras conductas vitales, como los patrones de sueño.

Si trasnochas o te acuestas con la televisión encendida, es más que probable que tu hijo también lo haga y que se acostumbre a ello, pudiendo tener problemas de sueño en un futuro.

La alimentación y el ejercicio son, del mismo modo, dos aspectos esenciales cuya importancia aprendemos desde bien pequeños.

A comer nos enseñan nuestros padres, y la comida que nos dan (y, sobre todo, la que no nos dan) influirá no sólo en nuestra salud, sino también en nuestros gustos y el valor que le demos a la alimentación.

La obesidad infantil es un problema actual que puede evitarse si enseñamos a los niños a comer de forma adecuada, siendo los padres los primeros que lo hagan. E igual de significativos son el ejercicio y la actividad física. Si no dediccas tiempo a hacer algún tipo de práctica deportiva o de ejercicio físico, ¿por qué lo van a hacer tus hijos?

Es necesario que esten siempre en marcha, moviéndse; si eres sedentario tu energía y vitalidad irán desapareciendo, y tus hijos no tendrán un modelo claro de lo importante que es el ejercicio para la salud.

Ten claro esto: tu hijo aprenderá más de lo que te ve hacer que de lo que le digas que haga. Como se suele decir, una imagen vale más que mil palabras, y en este caso el significado es el mismo.

Adopta unas conductas positivas y unos patrones de comportamiento adecuados cuando estés con tu hijo, porque estará observándote y aprendiendo.

Y aprovecha para realizar hábitos saludables con él, como ir en bici o aprender a cocinar algo sano, y así además compartirán grandes recuerdos juntos.

Fuente: el Portal del Hombre